Por la implementación de la IA, se registran despidos y, sobre todo, un cese de contrataciones en el sector tecnológico. Los nuevos programadores empezaron a estudiar cuando ChatGPT era embrionario y las carreras de informática eran consideradas las que mejores oportunidades daban. Pero ahora las empresas utilizan modelos de lenguaje para las tareas básicas. “¿De dónde van a salir los futuros senior?”, se preguntan en la industria (View Highlight)
«Te prometían que con esta carrera ibas a tener el futuro al alcance de tu mano y que, al terminar, ibas a estar colocado. Pero resulta que para ingresar al mercado hay que tener mucha dedicación, porque con el grado solo no basta para conseguir empleo», reflexiona Jesús Pérez, de 25 años, que estudió en Sevilla un doble grado en desarrollo web y móvil. Cuando comenzó sus estudios, con 19 años, ChatGPT aún no existía y el nombre Claude solo remitía al del pintor Monet.
Hoy, ese tipo de herramientas de inteligencia artificial (IA) son su principal escollo para conseguir trabajo. Tras un año y medio de trabas porque en la mayoría de las búsquedas pedían experiencia, encontró empleo en el área de soporte técnico de una empresa, donde cobra unos 1.200 euros, mientras sueña con dar el salto al sector «estrella» de los ingenieros de software. (View Highlight)
«El programador junior está desapareciendo», sentencia el profesor de ESADE y experto en IA Esteve Almirall. Y explica que hay un responsable evidente: «Ese perfil que se limitaba a escribir código está empezando a ser algo del pasado, porque hoy los modelos de IA programan mejor que casi cualquier humano». Almirall afirma que es por eso que «la entrada de juniors en el mercado ya se ha restringido de manera importante». E ilustra: «Lo que antes requería un ejército de programadores para realizar tareas mecánicas o compilaciones preliminares simples, hoy lo hace un modelo en horas y con mayor calidad». (View Highlight)
La extinción del programador junior y su correlato con un mayor desempleo joven se ve avalada por datos a nivel nacional y global. Los trabajadores que se encuentran al inicio de su carrera en ocupaciones altamente expuestas a la IA experimentaron una caída relativa del 16% en el empleo en Estados Unidos entre 2022 y septiembre de 2025, señala uno de los estudios más citados en la materia, a cargo de profesores de la Universidad de Stanford. Los desarrolladores de software y los agentes de servicio al cliente figuran entre los más afectados.
El trabajo también identifica que el empleo joven se ha estancado desde finales de 2022 (cuando ChatGPT se lanzó al mercado), incluso con el empleo general creciendo de forma robusta. En las ocupaciones más expuestas a la IA, los jóvenes de 22 a 25 años sufrieron una caída del 6%, mientras que los trabajadores de entre 35 y 49 años registraron un aumento de entre el 6% y el 9%. Basado en una muestra de más de 62 millones de trabajadores y 285.000 empresas de Estados Unidos, otro estudio de profesores de la Universidad de Harvard advierte que la IA generativa desplaza sobre todo a quienes realizan tareas rutinarias y de menor especificación, que tradicionalmente servían como puestos de acceso al mercado laboral. (View Highlight)
¿Y en España? El informe Empleo tecnológico en el mercado laboral español 2026, elaborado por la UGT, advierte que el ecosistema digital atraviesa una fase de profunda transformación caracterizada por una «preocupante desaceleración» en la contratación. Tras un periodo de crecimiento acumulado superior al 33% entre 2020 y 2024, los datos interanuales más recientes revelan un cambio de tendencia drástico: entre 2024 y 2025 se registró una pérdida neta del 4,5% del empleo en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. La estimación es que en ese período desaparecieron unos 49.000 puestos de trabajo.
Según las fuentes analizadas por la UGT, la oferta de empleo para programadores en España cayó un 30% tras la irrupción de herramientas como ChatGPT. Y las cuatro grandes empresas del sector de consultoría (Deloitte, PwC, EY y KPMG) han comenzado a frenar la contratación de perfiles junior hasta en un 20% debido a la IA. (View Highlight)
A la misma noción abona la Encuesta de Población Económicamente Activa (EPA) del INE del primer trimestre de 2026. En el área de programación, consultoría y otros servicios informáticos se registraban 512.100 personas empleadas, lo que representa una bajada de 23.400 ocupados: una caída del 4,4% cuando el empleo general creció 2,4%. Todo esto con un asterisco: la afiliación de la Seguridad Social muestra un incremento para la industria informática del 3,48% en marzo de 2026 con respecto al mismo mes del año pasado, llegando a los 641.838 puestos. (View Highlight)
Otros datos de 2025 proporcionados por Eurostat marcan que la oferta de empleo para programadores cayó en España un 31% desde 2022, el año de popularización de ChatGPT. La bajada más acusada dentro del sector se registró entre los desarrolladores de software y aplicaciones, que han visto reducir su peso en el total de ofertas del sector TIC del 7,9% al 5,4%. Además, el conjunto de ofertas relacionadas con tecnologías de la información pasó del 12,5% en su pico de 2022 al 10,5% en 2025. (View Highlight)
El titular del área de Digitalización e IA de la UGT, José Varela, refleja el vertiginoso cambio con una anécdota: «Cuando yo daba charlas hace dos años y los padres me preguntaban qué debían estudiar sus hijos para tener un futuro estable, yo siempre respondía informática. Si esa misma gente ahora me ve por la calle es posible que me haga una reclamación, porque ser programador hoy es una profesión con mucho más riesgo», confiesa. (View Highlight)
n ese marco, las noticias de miles de despidos a nivel global que se han ido conociendo en gigantes como Amazon, Meta, Pinterest, HP, Salesforce y Microsoft tuvieron el año pasado un botón de muestra en España. En julio, en Barcelona, fueron cesados unos 70 trabajadores de la empresa King, propiedad de Microsoft, y responsable del popular videojuego Candy Crush. Los empleados afectados contaron que fueron reemplazados por modelos de inteligencia artificial que ellos mismos habían entrenado previamente.
Desde el mundo empresarial hay una variedad de miradas. Un estudio publicado por la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas) en abril último concluye que los empleos españoles se encuentran en una exposición media-alta respecto a la media de la OCDE, con una tasa de adopción de la IA en las empresas que se está acelerando. Así, a partir de un modelo matemático, estimaron una destrucción bruta de entre 1,7 y 2,3 millones de empleos en un horizonte de diez años, con una compensación parcial por la creación de nuevas ocupaciones. (View Highlight)
Desde INDESIA, una asociación que busca impulsar el uso de la IA en la industria española, con socios como Repsol, Gestamp, Navantia, Inditex y Telefónica, reconocen: «La automatización permitirá que muchos trabajos rutinarios, repetitivos o administrativos sean completados con menor intervención humana, lo que podría ralentizar la contratación de nuevos empleados específicamente para esas funciones». Sin embargo, prevén un panorama de equilibrio hacia adelante: «Existe una demanda creciente y sostenida de perfiles cualificados en el ámbito tecnológico. Más que una destrucción neta de empleo, anticipamos un proceso de recualificación y reasignación de la fuerza laboral hacia funciones de mayor valor añadido». (View Highlight)
La misma visión optimista comparte Pilar Estrella, responsable de ejecución de proyectos de IA y datos en Telefónica Tech, que ofrece un servicio de consultoría para otras empresas. «Nosotros nunca hemos implementado un proyecto de inteligencia artificial para sustituir el empleo de nadie, no he visto ningún interés en eso en el mercado, sino en potenciar las capacidades de sus empleados, en hacerles la vida más fácil y en hacer que tareas que no aportan valor se sustituyan por otras que sí aporten. Entonces, los empleados están encantados. Cuando tú le estás quitando la tarea tediosa y le estás dejando tiempo para aportar valor, siempre hemos visto mucha acogida», sostiene.
Una idea extendida en el sector en los últimos años ha sido que en España los puestos de trabajo iban a tener una mayor supervivencia, al menos en una etapa inicial, por la tendencia a ir a rezago en comparación con Estados Unidos y también con muchos de los socios europeos. Pero esa supuesta reticencia a la innovación queda desacreditada por diferentes cifras que muestran altos niveles de adopción de la IA por parte de las empresas y los trabajadores. Según la Comisión Europea, el 20,27% de las compañías incorporaron IA en 2025, superando la media de la UE (19,95%). Pero con un ritmo de crecimiento explosivo: la tasa de adopción creció un 79% anual, muy superior a la media europea de 48%. También es alto el uso de los modelos estilo ChatGPT entre la población: lo hace un 37% de la gente, cifra superior al 32,6% de la UE. (View Highlight)