El uso de la IA generativa entre la población española está entre los más extendidos del mundo: según un reciente informe de Microsoft, a mediados de 2026 la usaba el 45% de las personas de entre 15 y 64 años, lo que supone la sexta posición a nivel mundial. (View Highlight)
En lo que respecta a las empresas, las españolas utilizan las tecnologías de inteligencia artificial (IA predictiva o IA generativa) en proporción similar a las europeas, como refleja el gráfico 1. Según Eurostat, el 21% de las empresas de la eurozona con diez o más empleados declaraba utilizar al menos una tecnología de IA en 2025, mientras que en el caso de España era el 20%. Además, la adopción se ha más que duplicado desde 2021, a un ritmo similar en la eurozona y en España. (View Highlight)
Las cifras agregadas esconden grandes diferencias por tamaño de empresa. Entre las empresas más grandes (250 o más empleados), las tasas de adopción en 2025 eran muy similares en las principales economías europeas, en torno al 57–58% en España, Alemania y Francia. Por lo tanto, las diferencias entre países parecen reflejar, en buena medida, la menor adopción de las pequeñas y medianas empresas. Aquí España está en desventaja puesto que el tamaño medio de las empresas es menor. La composición del tejido empresarial también puede influir en la tasa de adopción de cada país. Respecto a Estados Unidos, Europa sí parece quedarse atrás. La evidencia reciente para EE. UU., si bien basada en encuestas a trabajadores y centrada en la IA generativa, indica que en 2026 en torno al 43% de los empleados la usaba en el trabajo, frente a cifras de entre el 26% y el 36% en las principales economías europeas. Estos datos, aunque no directamente comparables, sugieren que, en el ámbito laboral, la difusión de la IA en Europa, aunque rápida, está rezagada respecto a la estadounidense. (View Highlight)
Un avance rápido y generalizado
En solo dos años, el uso de IA entre las pymes españolas prácticamente se ha duplicado, hasta alcanzar en torno al 30% y al 35% a comienzos de 2026, según la tecnología; entre las grandes empresas, ha aumentado hasta alrededor del 70%, como muestra el gráfico 2. Lo que no ha cambiado es la situación relativa de las empresas: la brecha entre pymes y grandes empresas sigue siendo tan amplia como en 2024, y las diferencias entre sectores se han ampliado.
Gráfico 2
EMPRESAS QUE USAN IA POR TECNOLOGÍA Y TAMAÑO DE EMPRESA (% DE EMPRESAS DE CADA GRUPO) (View Highlight)
¿Qué efectos perciben las empresas hasta ahora y qué esperan a futuro?
En la EBAE preguntamos a las empresas por los efectos que asocian a la adopción de estas tecnologías en los últimos tres años. Los resultados se recogen en el gráfico 3. El impacto de la IA sobre el empleo ha sido limitado hasta ahora, con cerca del 89% de empresas que declara no observar efectos significativos sobre el empleo; la proporción de empresas que declaran aumentos y reducciones de plantilla es pequeña y parecida, en torno al 6% en ambos casos.
Gráfico 3
IMPACTO DE LA IA PERCIBIDO Y ESPERADO POR LAS EMPRESAS EN ESPAÑA (View Highlight)
Sí que observan en mayor proporción mejoras sobre la productividad e inversión, sobre todo entre las empresas que usan estas herramientas con más regularidad. Más de una cuarta parte de las adoptantes declara aumentos en ambas variables, frente a solo en torno al 3% que declara descensos. El efecto sobre el gasto en servicios externos, como marketing, traducción o asesoría jurídica, es menos claro: en torno al 21% de las empresas declara aumentos y el 11%, reducciones. (View Highlight)
¿Qué esperan las empresas para los próximos años? Anticipan que estos efectos irán a más, pero las expectativas difieren notablemente según el tamaño. El gráfico 4 muestra que, en los próximos tres años, el 61% de las grandes empresas espera que la IA aumente su productividad, frente al 27% de las pymes; en el caso de la inversión, las diferencias son similares. (View Highlight)
Gráfico 4
IMPACTO DE LA IA Y ESPERADO POR LAS EMPRESAS (PRÓXIMOS TRES AÑOS) (View Highlight)
Las expectativas sobre el empleo son más variadas. Entre las pymes, los porcentajes que esperan aumentos y reducciones de empleo son pequeños y equilibrados, en torno al 8–9% en ambos casos. En cambio, entre las grandes empresas, cerca del 24% anticipa reducciones de empleo, frente al 18% que espera aumentos. Es destacable que el empleo sea la única variable para la que las expectativas negativas superan a las positivas. ¿Qué tipo de empleo se verá más afectado? Las grandes empresas esperan que sean los que implican tareas repetitivas o rutinarias (el 44% anticipa reducciones). Por el contrario, entre las pymes, una amplia mayoría (83%) no espera cambios en este tipo de puestos. Los puestos con mayor contenido analítico podrían salir relativamente mejor parados: cerca del 20% de las grandes empresas espera aumentos en estos puestos, aunque una proporción no desdeñable (15%) también anticipa reducciones. Los puestos directivos son, en ambos grupos, los que se espera que se vean menos afectados.
Las empresas también perciben que aprovechar los beneficios de la IA exigirá cambios organizativos significativos. El 79% de las grandes empresas prevé reforzar la formación en los próximos tres años y el 62% contratar más personal especializado, frente al 35% y el 17% de las pymes, respectivamente. Además, el 57% de las grandes y el 21% de las pymes esperan adaptar la distribución de tareas dentro de la empresa. Cabe destacar que son las empresas que anticipan mayores ganancias de productividad las que más reconocen las necesidades de formación y reorganización. (View Highlight)