rw-book-cover

Metadata

Highlights

  • Uno de los grandes campos de batalla entre las preferencias reveladas y las preferencias declaradas ocurre dentro de las grandes plataformas digitales. En unos años, hemos pasado de plataformas que ofrecían contenidos basados en el orden cronológico y en a quién seguíamos a plataformas que los ordenan con algoritmos basados en lo que hacemos. Por eso me ha interesado un movimiento que se puede leer como a la contra de esa tendencia: Spotify ha anunciado una nueva función llamada Taste Profile que básicamente te deja ver y retocar cómo interpreta tus gustos para personalizar lo que te recomienda. De momento se lanza en beta para usuarios de Nueva Zelanda. (View Highlight)
  • Cuando alguien configura sus preferencias declarando interés en documentales de historia y ensayo político, pero su comportamiento real (por ej, tiempo de permanencia, velocidad de scroll, patrones de clic, tasas de finalización del vídeo) revela un consumo sostenido de true crime y memes divertidos, el sistema de recomendación descarta el perfil declarado y optimiza sobre la señal conductual. El motivo no es otro que el hecho de que los algoritmos de recomendación están diseñados para maximizar métricas de interacción observada (tiempo de visualización, duración de la sesión, tasa dew regreso del usuario), que correlacionan con los ingresos a largo plazo de la app, no para satisfacer la autoimagen que el usuario se cuenta sobre sí mismo a sí mismo. (View Highlight)
  • Creo que es parte del motivo por el que el uso de estas apps acaba sintiéndose sucio para muchos usuarios, ese “placer culpable”. El otro lado del argumento es que hay una suerte de hackeo del ciclo dopamínico por parte de las plataformas que resultan adictivas por diseño. Siendo así, no es sólo una cuestión de que detecten la preferencia real. De alguna manera, el feed algorítmico no solo selecciona contenido, sino que, a lo largo del tiempo, recalibra nuestro umbral de lo interesante, lo tolerable y lo aburrido. (View Highlight)
  • La postura de Ferguson es, creo que a todas luces, una simplificación: vamos a McDonald’s a comer hamburguesas y no ensaladas porque queremos. Al margen de que nadie nos apunta con una pistola, podríamos discutir por qué es eso lo que deseamos. Como los vídeos cortos de las plataformas, los alimentos ultraprocesados resultan un estímulo supranormal, es decir, una versión artificialmente exagerada de un estímulo natural que desencadena una respuesta más intensa que el original: combinaciones de sal, grasa y azúcar que no existen en la naturaleza y que secuestran los circuitos de recompensa con una eficacia que ningún alimento natural puede igualar. Es un fenómeno que explicó muy bien Pablo Malo cuando era bloguero y no tanto tuitero. (View Highlight)
  • inglés) me ha resultado familiar: tras la pandemia, ciertos círculos políticos culparon a las cadenas de supermercados de la alta inflación, argumentando que se habían aprovechado de la situación para subir precios y aumentar sus márgenes. Hendrickson pensaba que esta tendencia desaparecería al bajar la inflación, pero se reconoce su error: la hostilidad hacia los supermercados ha persistido. El caso es que en Estados Unidos, según este análisis de Marian L. Tupy (en inglés), sistemáticamente los hogares dedican mucho menos recursos económicos (medidos en tiempo de su jornada laboral y lo que produce) a poner comida en la mesa que las generaciones anteriores. ¿Y en España? El último análisis del tema que he encontrado es de Laura Delle Femmine en El País: con datos del INE de 2024 el gasto en alimentos y bebidas no alcohólicas subió por hogar. Además se cumple la Ley de Engel: a medida que sube la renta, baja la proporción del presupuesto que se dedica a comida. (View Highlight)
  • El profesor Manuel Hidalgo tiene un hilo muy interesante, “¿Son los supermercados responsables de la subida de los precios de los alimentos? Un análisis detallado del sector minorista en España que hicimos en 2023 muestra que las verdaderas causas de la inflación no vinieron determinadas por los márgenes comerciales”. (View Highlight)